Cuando Santiago despertó, no recordaba absolutamente nada y tenía un fuerte dolor de cabeza por lo que se dirigió a la cocina pasando por el gran comedor encontrándose con la misma acomodada y dos platos. Su primera reacción fue preguntarse qué había pasado la noche anterior y justo vio la nota, la misma que al leerla reconoció la letra de Erika, pero no recordaba que fuera su cumpleaños.
- ¿qué pasó? – se rasca la cabeza y luego de ver la bolsa de la panadería camina hacía la cocina para ver su heladera encontrándose con la torta. – demonios. – se maldice una y mil veces. - ¡Demonios! – y...