Luego de haberle dicho eso, Santiago se arrepintió y salió a toda prisa para detenerla, pero era tarde porque les tocaba desfilar.
Durante toda la ceremonia él busco su mirada desde debajo de la pasarela, pero pasaba de él como si no existiera y como si nunca hubieran estado juntos.
Al finalizar, regresaron todas al hotel donde tendrían hasta pasado mañana, libre para poder disfrutar de la ciudad y conocer.
Al día siguiente, nuevamente se quedaba sola en el departamento y como estaba mal por haberse peleado con Santiago y que éste había amenazado con quitarle a su hijo lo cual era algo que no le perdonaría tan fácilmente.
Mientras...