Mientras Erika se estaba bañando, Santiago tomó su celular y llamó a Abril para saber si podía quedarse con el niño puesto a que irían a celebrar que sería padre de nuevo, por lo que tan pronto escuchó que su amiga estaba esperando un bebé se sintió tan mal por haberla estado evitando todos esos días que quiso poder estar junto a ella para abrazarla y llorar las dos de felicidad.
Por supuesto aceptó cuidarles el niño toda la noche para que pudieran tener una celebración como Dios manda.
Cuando su mujer salió de la ducha, él ya estaba cerrando los últimos detalles de lo que harían esa noche, puesto...