- ¿Cómo se te ocurrió lo de las rosas? - rompió el incomodo silencio.
- No sé. Simplemente quise hacer de esta cena algo romántico para ti y eso que no soy mucho de hacer estas cosas, pero tu me generas algo que no me pasó nunca con nadie. - ella carcajea y él solo apoya su mejilla en su propia mano y sonríe escuchándola reír. - escuchar tu risa se ha vuelto mí melodía favorita. - y se sonrisa al oírlo.
- ¿No crees que vas muy rápido? Yo te he dicho... - y sabía lo que iba a decirle, puesto que se lo ha mencionado desde el primer...