CAMILE
Día en que Camile regresó a la empresa y revisó las cuentas bancarias…
Salí aturdida de la empresa luego de la noticia que había recibido. Aquella información me afectó lo suficiente como para tener la certeza de que no dormiría tranquila mientras las cosas se resolvieran.
Y es que la situación no era para menos. No tenía nada, absolutamente nada y eso me hacía bullir de la rabia y preocupación.
¿Cómo haría para darle todo lo que merecía a mi hijo?
Tendría que ponerme a disposición del susodicho señor Riddle para acordar la mejor manera de que me devolviera la empresa. Y aquella extraña tarjeta, que con solo tocarla...