HENRY
Esa mis mañana, viajamos a Nueva York y nos pusimos en contacto con el asesor de Cristopher.
Todo estaba listo y en cinco meses, ese hombre comenzaría a disfrutar de las mieles de la vida sin imaginarse su inminente final.
El tiempo había llegado, y tal y como trazamos nuestro plan, compré las deudas de Harrison Enterprise, logrando que Cristopher firmara un acuerdo que a simple vista, parecía demasiado favorecedor. Ni siquiera se molestó en leer las letras pequeñas.
Los meses transcurrían y la administración de la compañía la llevábamos ingeniosamente con Danielle. Era una mujer brillante, pero a la vez había notado que se volvió dura y fría....