CARLOS.
Mi trabajo suele ser demasiado competitivo y cansón… Siempre digo y pienso eso, siempre me quejo y siempre intento que me entiendan o entender por mí mismo por qué sigo en esto.
Los fines de semana los apartaba para dedicarlos a la nada, a desconectar, como tantas veces llegué a decirle a la madre de mi hijo cuando salía con ella, algo demasiado repetitivo, pero desde un tiempo las cosas ya no seguían así.
«¿Qué estará haciendo esa mujer?», me pregunté.
Tomaría el celular para escribirle a Olivia, la mujer, pero ya no podía invitarla a cenar allí esa noche; Ese viernes ya me parecía fuera de lugar porque...