CARLOS.
Ray salió del hospital tres días después. Los médicos dijeron que podía recuperarse en casa. La policía localizó al hombre que disparó. Su rostro y porte no estaban fuera de lo común, no hubo sorpresas. Bien pudo haber sido un vecino o un compañero de trabajo. El sujeto podía pasar desapercibido para cualquiera. Eso nos dejó parcialmente tranquilo a todos. Lo conversé con Finol, con Olivia y hasta con Nancy, debíamos descansar de los escoltas. No me preocupaba la plata, soy de los que cree que la seguridad y el bienestar de uno deben ser bien pagados y remunerados. Solo se trataba de entender que el enemigo ya no...