CARLOS
—¿Puedo ver lo que le compraste a Olivia?
Negué con mi cabeza mientras picaba el bistec con papas, arroz y ensalada que me comía.
O mejor dicho, que me devoraba.
—Ya sé. Le compraste algo íntimo —adivinó ella, bebiéndose un poco de su jugo de piña, el cual acompañaba su plato. Ella pidió el mismo almuerzo que yo.
—Pensé que era una broma cuando preguntaste qué era eso en la tienda. ¿En verdad no viste lo que le compré? —Ella negó con un movimiento de cabeza—. Bueno, no se trata si los sabes o no. Lo que sea que le compre a Olivia, ya es algo íntimo, porque es...