Después de nuestro encuentro sexual me dirigí al baño para limpiarme y después de un largo rato tratando de calmar los latidos de mi corazón volví con Adriano sentándome a su lado.
—Eres tan preciosa —susurró él sonriendo cuando me vio sonrojada antes de darme un beso en la mejilla.
Durante lo que quedó del vuelo yo me quedé junto a Adriano tomándolo de la mano hasta que nos bajamos del avión.
Fuimos por nuestras maletas y nos llevaron hasta el auto para ir a la casa de Adriano donde ya las chicas estaban esperándonos en la entrada.
Todas se levantaron cuando el auto se detuvo frente a la casa....