Durante todo el vuelo en lo único que había estado pensando era en Adriano.
En nuestra separación.
Ni siquiera ha pasado tanto tiempo y ya lo hecho de menos como una condenada.
Pude ver a Derek.
Él lo envió conmigo para que me trajera justo al frente de mi casa y aquí está estacionándose.
Me giré para verlo y despedirme sonriéndole a duras penas.
—Muchas gracias por traerme a casa Derek... espero que algún día puedas ser feliz con Eva.
Él enseguida me miró sorprendido pero yo no le di tiempo a nada más cuando salí del auto.
No miré atrás pero sabía que él seguía ahí.
Seguramente mirándome para...