Luna
—Vamos al restaurante del hotel antes –murmuro para desaparecernos del ascensor. Isabella me saluda con la mano, antes de atravesar el lumbral.
Ahora me va a molestar, lo sé. Porque con ella nunca fui un gramo como lo soy con esta niña. Pero Sol… tiene algo, algo que no llego a comprender. Le llama la atención absolutamente todo, es transparente y sincera.
—Oh… que hermoso piso, pero debe ser difícil de limpiar –comenta pensativa, mientras pasamos el pasillo de porcelanito.
—Supongo… —comento pensativo.
—¡Qué bonitas luces! –murmura sonriente y después dice: —¿puedes sacarme una foto junto a este arbusto? Se la enviaré a Brianna.
—Es… solo un arbusto –comento....