Abro la boca desencajada, me dejó sin habla. Mierda, así que el tipo es rico, con razón siempre andaba bien vestido y con Brianna, decíamos que el seguro tenía una Suggar Mom.
—¿Una qué?
—¡Nada! –exclamo y me escapo.
Tengo que dejar de susurrar mis pensamientos, siempre me va a traer problemas. Cuando llego al hotel, como me lo suponía, Brianna ni está, ay dios.
Me siento descompuesta, inflamada y escarbada. Creo que me sacaron un kilo de vagina. Suspiro dejando caer mi cuerpo en la cama, espero que Brianna no haya hecho nada raro, tengo sueño.
—¡Vamos a bailar! ¡Luna!
Siento una voz lejana molesta y chillona, estoy abrazando...