Cuando la mañana se dio por terminada Marcus llego a nosotras con una mirada bastante decaída, él no se quería ir, pero debía responder por su puesto en Nueva York si no quería ser despedido, puedo ser la jefa, pero Layla también tiene poder, ella fue quien lo pidió para que estuviera en la campaña de la siguiente revista. Al final lo acompañamos hasta al aeropuerto, los tres lloramos como si nunca jamás nos volviéramos a ver, pero lo que no sabe es que nos veremos más pronto que tarde.
Con respecto a las entrevistas todo salió bien, tengo en la mira varios fotógrafos y pronto los estaremos convocando.
Y...