Me encuentro con Rebeca en la cafetería de la escuela. La chica me había explicado por qué faltó el día de ayer. Resulta que cuando llegó por su auto, no se encontraba en su lugar. Entró en crisis y lo buscó en todos los depósitos de la ciudad. Pagó una multa de dos mil dólares por haber dejado su auto en una zona donde no debía. Admito que rompí en carcajadas al escucharla porque, entre tantos autos que estaban ahí, ella fue la desafortunada. Le comenté lo que pasaba entre Adam y yo. Su respuesta es que le gusto y lo dudo porque el chico está tan superficial que el...