—No están a simple vista— Dijo Gabriel aquella tarde cuando entraba a mi oficina junto a su esposa.
—No podíamos encontrarlos porque se encuentran en una zona protegida internacionalmente —dijo entrando con una tablet en mano su esposa— Había ignorado una gran cantidad de hectáreas porque pertenecen al gobierno de Marruecos, en pocas palabras, es una reserva internacional, algo extraño, ya que ha permitido que el gobierno respectivo le comprara sus tierras.— señaló ella
—Pero, cuando comencé a estudiar las relaciones interpersonales del Príncipe Haaziq…
—¿Príncipe?— Lo interrumpí
—Sí, es un jodido príncipe, se mantiene casi en secreto porque, ha habido un millón de intentos de asesinarlo— comenzó a explicar...