Cuando salió el sol brevemente ahí, en el frío de Londres, la madre de Harry, Verónica, nos mostró los jardines, y me habló de la infancia de mi novio, parecía otra mujer, me tomó algunos varios minutos entender que toda su hostilidad inicial había sido nada más que teatro y en algún minuto cuando ella se ausentó para ir a buscar una bufanda dentro, no pude evitar preguntar a Harry.
“—Tu madre es así, cómo se muestra ahora o como se vio en el desayuno?— era consciente de que mi pregunta podría sonar un poco desconfiada y hostil, pero necesitaba saberlo, prepararme en caso de haber sido embaucada cómo cuando...