Cómo había supuesto, Alan no era un hombre que se dejara insultar y luego te dejaba vivir en paz. Le había dicho, resumidamente, a Rosemary que había pasado algo romántico o físico, entre el mayor Heins y yo, que era un secreto de estado, que nadie podía enterarse, pero finalmente lo había rechazado y que esperaba que ahora, estuviera constantemente mandándome a llamar, cosa que yo quería evitar a toda costa, ya que estaba sumamente enojada con él, que necesitaba su ayuda para que el equipo médico me ayudara a evitarlo, no le costó mucho a ella hacerlo, primero porque, Rose tenía un encanto natural para convencer a la gente,...