Integrarme en el equipo médico del hospital de Derick, fue incluso más sencillo de lo que esperaba, estaban sumamente atareados con la falta de enfermeras y mi repentina llegada les llegó como anillo al dedo, sobre todo, para el equipo quirúrgico, además, la gran mayoría tenía un inglés sumamente fluido y la comunicación no fue una traba en ningún momento de la jornada. Las horas pasaron volando y el turno de veinticuatro horas culminó de forma perfecta cuando al llegar al quirófano de dónde me habían solicitado, Derick esperaba como cirujano principal.
—Espero doctor, que mis cualidades no sean ineficientes para su labor — le dije una vez se puso...