Creo que una parte de Derick no esperaba que dijera aquellas palabras de manera tan directa, pero es que la necesidad primitiva dormida entre mis piernas por más de diez años, se alzaba dolorosamente, y aunque podía ver cómo su necesidad era tan brutal como la mía, su poder de contención era mucho más fuerte que la mía, o al menos lo había sido porque, solo un segundo después de que aquellas palabras salieran de mi boca, su boca se estrelló contra la mía al minuto que mi cuerpo era levantado y apoyado sobre la isla de la cocina, se posicionó entre mis piernas sin que nuestros labios se despegaran,...