Siempre me había gustado Olivia, era una mujer inteligente, centrada y sobre todo no se dejaba llevar por la abrasadora personalidad del director que era su jefe.
— Carter me está esperando en su oficina. — dije mientras pasaba de igual forma a la sala vacía dónde me había solicitado.
—Lo sé —dice y me entrega la carpeta que llevaba en la mano — Doctora, Carter es un buen jefe, un brillante manipulador de acciones, un negociador nato, entre muchas otras maravillosas características, pero incluso con sus dones, es difícil hacer mucho con estos medios. —dijo refiriéndose a la información que me había entregado— Doctora, el Hospital necesita con urgencia...