Cuando finalmente Olivia se llevó a Caroline y Ava, solté un suspiro aliviada, mi hermana era una fuerza emocional, un verdadero huracán y por mucho que la amaba, siempre me dejaba agotada mentalmente, miré como el coche se alejaba por el camino de la entrada, unos fuertes brazos me rodearon por la cintura desde mi espalda, el aroma a madera y cítricos, invadió mis fosas nasales.
—¿Por qué lo permitiste? —Preguntó Carter con un tono de completo hastío.
—Es mi única familia. — respondí resignada, moviendo mi cuello y dejando que Carter deslizara sus labios por la sensible piel de aquella zona.
—Aun así, estarás incómoda con ella en el...