En este mundo, había una cantidad de enfermedades completamente letales para el cuerpo humano, bacterias, virus, parásitos e independiente de la procedencia, la real importancia, son las consecuencias de su impacto en la preciosa maquinaria que era el cuerpo humano, por otro lado, tenemos enfermedades que son una verdadera belleza de ingeniería, un cuerpo matemáticamente pensado para adherirse a cualquier sistema vivo y ser capaces de repeler a nuestros más poderosos fagocitos, otras entidades que podían permanecer años completamente inactivos, viviendo en nuestro interior, incubando, como si fuera un huevo de víbora preparándose para devorar cualquier cosa inocente y sana en nuestro interior, entonces, un día, repentinamente, agradecen la caricia...