—Como me estaré ausentando las últimas semanas de clases, tendremos que apurarnos con los objetivos de la materia. Así que el próximo lunes entregarán el trabajo de los cincuenta ejercicios y el viernes haremos el examen —anunció el profesor Ortega, de Matemáticas 2, desgraciando la vida de todo el salón.
Si quizás siguiese con las tutorías esto me generaría solo un poco de estrés, pero como ya no tendría la ayuda de Alejandro, me sentía a punto del colapso. Y la sensación no mejoró cuando llegó el martes.
—Como de seguro ya sabrán, los profesores de matemática han sido llamados a la convención de matemáticos que se llevará a cabo...