—Ya me pasó la lista, hace falta… todo.
—¿Pero qué come esa gente?
—Te dije que siempre piden comida para llevar, y una que otra vez algunos sándwiches o cereales.
—¿Qué más te dijo Alejandro? —preguntó mi hermano.
—Que no deberíamos molestarnos —mentí y seguí empujando el carrito por el supermercado.
La verdad es que le había pasado una lista de las cosas que necesitábamos para saber lo que ya tenía en su casa y él acababa de remitirme la lista con lo que no tenía y un mensaje que decía «¡Pero que ordenada! Me encanta». Solo con eso me hizo sonreír y quizás ruborizar.
Estúpido nerd.
Escogí con mucho...