—Pusiste mal este signo —Alejandro estaba exasperado. Era el quinto error que cometía resolviendo el mismo ejercicio. Había pasado treinta minutos desde que llegamos y solo avanzamos dos ejercicios.
En mi defensa después del chistecito sexual de mi hermano, me costó mucho más concentrarme
«Follar no engorda y es muy rico. Hablemos entonces de las propiedades alimenticias.»
¡Dios! Pude haber muerto en ese momento como a Ryan se le ocurriese seguir esa línea de pensamiento.
Volví a centrar mi atención en el ejercicio hasta que Alejandro soltó un gran suspiro y detuvo mi mano de seguir garabateando números.
—¿Qué tienes? —me preguntó quitándome el lápiz.
No quise ser el típico...