Las vistas desde el edificio estilo renacentista de Beach chalet son hermosas. Puede uno sentarse cómodamente cerca de los altos ventanales coloniales y poder admirar el horizonte donde el cielo se besa con el mar. Mi familia ha quedado maravillada, es de suponerse. Mi madre nunca había admirado el océano y la experiencia le resulta según sus palabras “La mejor de todas las cosas terrenales que antes jamás pudo disfrutar”.
Una vez que terminamos de comer caminamos todos juntos por los alrededores del Golden Gate Park, nos sentamos en una de las áreas verdes y charlamos como a priori. Cuando está atardeciendo volvemos al restaurante y cruzamos al otro lado...