Si alguien sabía que el tiempo era importante para dar con las personas que los habían seguido, era ella. Continúo su camino al despacho, sorprendiendo a los que ahí se encontraban trabajando e incluso hasta su madre que caminaba a la cocina con su hermana se detuvo para ver el pleito entre padre e hija.
— ¿Qué haces aquí? ¿Dónde está tú padre? —pregunto el Sr. Leonardo sorprendido al verla llegar primero que su amigo.
— ¡Por fin llegaste! —dijo el Príncipe. Que no sabemos en qué momento apareció en el despacho si nadie lo vio entrar a la villa.
«Por lo menos alguien se alegraba con su llegada»
—Aquí...