—Muchas felicidades Daniela, has demostrado ser una excelente sucesora, no cabe duda que eres mi hija —menciono el señor Kurt mientras la abrazaba fuertemente.
«Solo espero que ninguna de tus otras hijas escucharan esto, o este señor tendrá serios problemas en casa»
—Gracias padre, te aseguro que no te defraudare, tengo que aprenderte mucho antes de que te vayas de vacaciones permanente con mamá sin nosotras —dijo Daniela sonriendo tímidamente.
—Ven acá muchacho, eres el mejor yerno que puedo tener —dijo el Sr. Kurt mientras soltaba a su hija y daba un abrazo a Alberto.
—Felicidades hija, nunca hemos dudado de lo que eres capaz de lograr. No te quedes...