/Punto de vista de Aiden/
Quien había gritado el nombre de Rose había sido Zain, lo había visto por el espejo retrovisor. Al no tener otra opción, rápidamente tomé la muñeca de mi pareja y logré distraerla. De cualquier manera, ¿de qué podría querer hablar con ella? Durante el breve momento en que nos encontramos, el alfa parecía haber estado a punto de arrodillarse y confesarle su amor. Zain era parte de su pasado y ahí era donde debía quedarse.
Cuando nos sentamos en el tren, reflexioné acerca de la forma en que había manejado las cosas, había sido muy estúpido.
Al recordar la forma en que ese alfa miraba...