Punto de vista de Aiden
¡Me duele todo! Fue el primer pensamiento que me vino a la mente a medida que recuperaba lentamente la conciencia. Mis manos temblaban sin que pudiera evitarlo, y aunque podía agitar mis párpados, los sentía demasiado pesados todavía como para abrir mis ojos.
Sentí mi pecho lleno de extrañas e incómodas sensaciones, mientras que un barullo de horribles sonidos hacía palpitar mis oídos, imposibilitándome el concentrarme.
Intenté abrir los ojos, aunque fuera un poco, pero al hacerlo la luz me pareció demasiado brillante y cegadora. Había pasado unos pacíficos segundos en la oscuridad y luego sentí que una intensa presión en el pecho me hacía...