Chapter 2

Chapter 2

El tatuaje.

El amanecer se asomaba por las cortinas de la habitación, ella abrió un ojo pero rápidamente volvió a cerrarlo debido a la luz, se quejó levemente y volvió a poner la almohada sobre su cabeza tratando de conciliar algo de sueño otra vez pero era imposible así que se levantó arrastrando los pies hasta la cocina del pequeño apartamento donde vivía sola, de camino saludó al Presidente Miau que descansaba perezosamente en su cama, el gato blanco pareció despertar al verla salir de la habitación y la siguió a la cocina esperando por su desayuno, vertió un poco de comida para gatos en su plato y encendió la cafetera. Frotó sus ojos al ver que tenía un par de mensajes en el contestador, presionó el botón rojo que emitió un pitido y comenzó a sonar la voz de su amiga Brenda.

— ¿Gemma? ¡Amiga! ¿Sabes que el cumpleaños de Diana es mañana? Pues te recuerdo que el mes pasado quedaste con nosotras para ir a un club, lo sé, lo sé, es de última hora y todo eso pero Diana ha tenido una de esas semanas de mierda y creo que le gustará la sorpresa —Hubo una pausa que sirvió para verter el café en una taza y tomar un relajante sorbo —Además, es hora que te des un descanso de tu rutina diaria, como sea, te recogeré a las ocho ¡Adiós!

¿Y ahora como salía de esta? Brenda era su mejor amiga desde que tenía memoria, era una chica muy alegre y arriesgada, honestamente a veces se preguntaba si alguna vez ella estaría temerosa de hacer algo, le gustaba vivir cada día como si fuera el ultimo y eso estaba bien para Gemma mientras no la arrastrara con ella. En cuanto a ella, se definía a sí misma como el tipo de chica tranquila, el tipo que prefería estar en casa con una taza de chocolate caliente y un buen libro o una serie nueva, aunque últimamente había algo que ocupaba casi todas sus horas libres: El ballet.

El ballet representaba todo en su vida. Lo practicaba desde que tenía cuatro años y era como su calmante natural, cuando tenía algún problema con su hermana menor o sus padres, tal vez una ruptura o un bajón emocional, el ballet siempre parecía hacer que todos sus problemas se esfumaran rápido y la hacía realmente feliz.

— ¿Tu qué dices Presidente, debería ir? —el gato solo la miro moviendo la cola de un lado a otro y luego se acercó para frotarse contra sus piernas. Gemma suspiró y decidió ponerse al día con los deberes, era alumna de segundo año en la universidad Julliard de Bellas Artes en New York, y como en otras escuelas también debía lidiar con deberes normales. Se encerró en su habitación con la taza de café recargada y el libro de literatura en sus piernas.

—Alex... ¡Alex! —él gruñó levemente cuando el dolor de cabeza lo atacó, trató de abrir un ojo y luego el otro pero sentía como si sus parpados estuvieran hechos de plomo, trató de incorporarse pero era inútil y él sabía lo que venía si se levantaba, se había emborrachado suficientes veces como para saberlo—. ¡Alex! —Suspiró derrotado porque sabía que aunque lo deseara con todas sus fuerzas no podía simplemente quedarse en la cama todo el día. Se sentó en el borde de su vieja cama que chirriaba cada vez que me movía y pasó sus manos repetidamente por su cara esperando poder levantarse sin tambalearse, el mareo llegó rápidamente y tuvo que correr al baño para poder expulsar todo lo que estaba en su estómago.

— ¡Alex, Alex, Alex! —Cayó derrotado en el suelo del pequeño baño, su hermano pequeño, Samuel lo llamaba desde la puerta. Con la garganta ardiendo y el estómago vacío se levante con dificultad del suelo sintiéndose patético.

— ¿Qué quieres enano? —el niño frunció el ceño por el sobrenombre y se cruzó de brazos, se parecía bastante a él. Cabello oscuro alborotado, piel besada por el sol y ojos café oscuro.

—Javier está aquí —Alex suspiró agotado y le dijo que esperara un minuto afuera del baño, aprovechando el tiempo para lavarse la cara y los dientes.

—Vaya, vaya, creí que no volvería a ver al gran Alexander Nieves agonizando por una cruel resaca —escuchó una voz detrás de él y se quejó en voz baja al ver a su mejor amigo apoyado en el marco de la puerta, lo ignoró y volvió a su habitación para conseguir algo de ropa antes de darse una ducha.

—No jodas conmigo Javier —le advirtió poniendo mala cara pero tanto Javier como Alex sabían que eran amenazas vacías. Javier sonrió como siempre haciendo que un par de hoyuelos aparecieran en sus mejillas, Javier era una persona bastante alegre y amigable una vez que lograba confiar en ti, además tenía un gran corazón pero no solía mostrarlo a todo el mundo por miedo a ser herido. Javier medía como metro ochenta y era bastante delgado, tenía el cabello castaño que siempre iba desarreglado y ojos color café.

—Oh vamos, no seas nenita Alex —Alex tomó la toalla y caminó hasta el baño con Javier pisándole los talones.

— ¿Quieres que nos duchemos juntos? Sin ofender Javier, pero no estás tan bueno —bromeó y Javier le lanzó un puño en el brazo que no le hizo ni cosquillas.

—Tengo que decirte algo —Javier bajó la tapa del inodoro y se sentó en él, Alex decidió no interrumpirlo y se desvistió rápidamente para entrar en la ducha — ¿Alguna vez has pensado en salir del barrio? Tener una buena vida, ya sabes, ir a la universidad, conseguir un empleo, casarte y tener una familia en un lindo vecindario, ese tipo de cosas.

—Eso es para las personas con suficientes recursos —dijo Alex cerrando las cortinas de la ducha antes de meter su cuerpo en el agua helada soltando una maldición entre dientes, comenzó a enjabonarse rápidamente antes de que la hipotermia lo matara — ¡Mierda!

—Lo sé ¿Pero nunca antes lo has pensado? —Alex se quedo unos segundos mirando el suelo algo maltratado de la ducha y negó para sí mismo.

—No Javier, mi futuro ya está sentenciado y tú mejor que nadie sabe que no tengo escapatoria de mi propia vida —cerró los ojos un minuto imaginando todo lo que dijo Javier y cómo sería vivir una vida perfecta, casarse, tener una familia y nunca más preocuparte por la seguridad del lugar en donde vives. Pero eso sólo era un sueño, nada más.

—Pues yo si lo deseo —Alex cerró la llave cortando el agua y tomó una toalla para rodear su cintura, Javier tenía la mirada perdida en la pared frente a él a la cual ya le hacía falta una nueva capa de pintura, Alex suspiró y se colocó delante de él.

—Javier, sabes que eres mi hermano y te quiero —su expresión era de tristeza y eso era algo que no era usual en él pero Alex decidió ignorarlo —Odio decirlo pero debes despertar amigo, nosotros vivimos en los barrios bajos de New York dónde todo a lo que podremos aspirar alguna vez es a trabajar cómo obreros o mecánicos para mantener a nuestras familias y con suerte mantenernos limpios de toda la mierda.

—Lo sé —Javier dejó escapar una gran bocanada de aire. Aun parecía triste pero lo siguió de vuelta a la habitación.

—Mira qué es eso o trabajar con Don Miguel y dios sabe que nunca me metería en esos negocios, además si tuviera suficiente dinero lo primero que haría sería comprar un jodido calentador de agua para no sentirme en el ártico cada vez que me baño...

— ¿Qué es eso? —Javier interrumpió su diatriba mirando el pecho de Alex — ¿Te hiciste uno nuevo?

— ¿Qué? No —su voz murió al ver que su pectoral izquierdo estaba lleno de tinta. El día de ayer no estaba así — ¿Qué mierda? —Alex volvió al baño para verse en el pequeño espejo que estaba roto en una esquina y sí, efectivamente se había tatuado y ni siquiera tenía idea. Genial —No recuerdo haberme hecho esto.

—Wow ¿Así de borracho? —Javier se acercó y comenzó a examinarlo.

—Creo que mezcle alcohol y además hierba. Mierda.

—Pensé que esto sólo pasaba en Las Vegas —se burló y supo que el Javier depresivo de hace un momento había sido reemplazado por el Javier sonriente y molesto de siempre.

—Cállate idiota ¿Qué es lo que dice? —lo empujó pero Javier solo sonrió encogiéndose de hombros.

—Gemma —Alex frunció el ceño pasando sus dedos levemente por las pequeñas costras que empezaban a formarse en el tatuaje.

— ¿Gemma? ¿Quién mierda es Gemma? Sólo falta que sea una stripper y me haya casado con ella —pasó sus manos por el cabello aún húmedo y trató de recordar la noche anterior pero todo estaba tan borroso —Espero que sea Gemma Allen, la famosa actriz y no alguna desconocida.

—Bueno ve el lado positivo, si de verdad te casaste anoche eso significa que la atrapaste antes de que supiera de tú carácter de mierda —Javier se burló con una sonrisa de oreja a oreja y Alex lo golpeó en el estómago dejándolo sin aire por un minuto, Javier le devolvió el golpe y así sucesivamente.

— ¡Paren! ¡No peleen! —ambos se quedaron congelados y se dieron cuenta de que habían terminado en la sala. Samantha, la hermanita de Alex, los miraba con reproche desde la pequeña cocina que conectaba con la sala. Ella era la melliza de Samuel y ambos tenían nueve años, a diferencia de Samuel, ella tenía el cabello un poco más claro pero eran los mismos ojos. Además tenía un carácter dominante que hacía que todos se pusieran de rodillas en un santiamén.

—Hola princesa, no estábamos peleando ¿No Javier? —dijo Alex reacomodando su toalla, no quería que se le cayera frente a su hermana pequeña, eso le causaría uno que otro trauma.

—Claro que no, sólo estábamos jugando —Samuel apareció detrás de ella y comenzó a reírse murmurando que estábamos en problemas.

—El tío Julio acaba de llamar, dice que están retrasados —dijo Samantha, al escuchar eso Alex corrió a su habitación excavando entre pilas de ropa y poniéndose lo primero que encontró limpio que resulto ser una camisa verde militar y unos jeans rotos, se calzó los zapatos deportivos que había tenido desde siempre y salió corriendo a la sala.

—Adiós princesa, estás a cargo mientras no estoy. Si necesitas patearle el culo a alguien tienes permiso —besó su mejilla y ella protestó pasándose la mano repetidas veces por la cara.

— ¡Dijiste una mala palabra! —gritó y Alex rodó los ojos dándole un billete de cinco dólares.

—Si, si, toma, adiós —Javier besó la mejilla de Samantha y sacudió el cabello de Samuel como si fueran sus propios hermanos y siguió a Alex fuera de la casa.

— ¡Qué asco, gérmenes de niño! —Ambos rieron y salieron corriendo al taller del tío Julio.

Category
Dark
Set up