Un desastre.
Habían pasado dos semanas en las que Alex y Gemma no se habían visto en persona, ambos estaban muy ocupados todos los días, sin embargo se mantenían comunicados por teléfono. Alex estaba trabajando y entrenando duro para una pelea importante que tendría pronto y Gemma estaba enfocada en el recital de baile.
Aunque ese viernes le sorprendió encontrar a Alex parado afuera de su departamento, llevaba puesto un pantalón de vestir gris, una camisa blanca y un saco gris sin corbata, su cabello estaba peinado hacia atrás y le sonreía todo seductor con las manos en los bolsillos del pantalón.
—Creo que me golpee la cabeza o estoy...