Breya
El suave resplandor de la luna me atrajo, capturando mi mirada y calmando mis nervios. Esta noche iba a enfrentar mis miedos y mis dudas, a seguir mis instintos. Iba a tomar mi primera decisión.
Jacobo, Colby y Rowen me habían asegurado que ahora era libre. Sin embargo, las semillas de la duda brotaron descontroladamente. Después de todo lo que había pasado, sería una tonta si confiara ciegamente en cualquiera.
No podía evitar las preguntas que surgían en mi mente, llenas de incertidumbre. ¿Y si los encolerizaba? ¿Qué pasaría si los decepcionaba? Mis dudas estaban ahí, y tenía que erradicarlas.
Es cierto que ellos me habían ayudado de muchas...