– vamos cariño bebe – susurro aun con los ojos cerrados – Cian amor, vamos no puedes morir aquí no por culpa de esta maldita cosa, vamos amor bebe – insisto con lágrimas saliendo de mis ojos.
Cuando voy a revisar una vez más su energía, y aparto mi brazo de su boca una mano helada me sujeta con demasiada fuerza, lastimándome. Un jadeo ronco se escapa de mis labios y luego un gemido de dolor cuando la misma mano con brusquedad la mueve hacia la boca de Cian y este hinca sus colmillos en ella, con demasiada fuerza.
Me inclino hacia adelante sobre su cuerpo tratando de controlar el...