Lexie.
Londres se me antoja inmensamente grande, hermoso, brillante y aterrador. Estas mismas calles fueron las testigos del acoso silencioso y malicioso de la criatura que camina frente a mí en este instante. Killiam luce increíble esta noche, un jean negro rasgado en las rodillas unas botas negras de motorista, una sudadera blanca y una cazadora de cuero, no es la gran cosa realmente pero su porte despreocupado y casual lo hacen malditamente atractivo, por no hablar de que el don maldito lo hace aún más atractivo.
No estamos muy lejos del edificio donde solía vivir, no sé qué pasó con mis cosas o con mi familia después de que...