Doy un paso atrás, con cautela y tratando de no hacer ningún ruido, la única ventaja que tengo sobre él es que no puede verme, pero de resto estoy muy jodido, su capacidad auditiva es tan buena como la de cualquier vampiro, creo que incluso mucho más.
Aunque trato de hacer ningún ruido y estoy consciente que mis botas casi ni tocan la nieve debajo de mí, su cabeza se gira con rapidez justo a donde estoy de pie, sus pupilas se dilatan y el brillo dorado en ellas es intenso, supongo que es busca de mi alma, pero lo que ocurre a continuación pasa con extrema velocidad, tanta que...