Sentí el zumbido de mi teléfono en mi estómago, así que lo cogí y me senté de nuevo. Mi boca se convirtió en una sonrisa cuando vi el nombre de Harry en la pantalla. Empujé con el dedo el botón de desbloqueo, y tecleé mi código en el teléfono. Rápidamente abrí mis mensajes para ver lo que me había contestado.
Harry: ¿Tal vez estoy tirando piedras a tu ventana?
Vicky: No te atrevas, porque seguramente me vas a pegar.
Harry: Lo siento nena, aunque me encantaría golpear ese culo ;)
Vicky: De todos modos, ¿quieres venir?
Harry: Muy por delante de ti, cariño.
Una sonrisa apareció en mi cara al...