—Definitivamente, no tenéis una relación —dijo Red con naturalidad.
—¿Cómo sabes eso? Realmente no hemos acordado tener una relación b-
—Porque —me corta Red—. Si no, ustedes dos lo habrían hecho ayer.
—¿Así que tu conclusión es que no tener sexo durante tres días significa que no tenemos una relación? —pregunté, aún sin entender cómo funcionaba su proceso de pensamiento.
—Sí —dijo ella con orgullo. Porque al principio todos estamos frustrados sexualmente, y necesitamos tenerlo todo el tiempo; se llama la fase de luna de miel. A medida que la relación avanza se ralentiza, pero al principio todo es básicamente follar.
Dejé mi taza de café vacía sobre la mesa...