Ya había hecho demasiado hoy; limpiar las ventanas, el mostrador, las mesas, jugar a la camarera sonriente, cocinar, hornear y sacar la basura fuera. Había terminado de trabajar por hoy. Pero, de hecho, aún me quedaban cuatro horas de trabajo.
Como no trabajaba en el Moulin Rouge, necesitaba trabajar más aquí. Verónica, en cambio, estaba absolutamente entusiasmada con esto. La citaré: «Eso significa que podemos tener un vínculo como el de una madre y una hija».
Siento molestarte Verónica, pero la última vez que lo comprobé no éramos familia y tú serías antes mi abuela. Pero la quiero profundamente, así que asentí cortésmente.
—Pareces obsesionada con trabajar aquí —oí decir...