—No creo que sea buena idea —manifestó Ian negando con la cabeza.
Ella lo miró con una ceja arqueada.
—Tú también tienes un en tu rostro, parece que lo has olvidado —puso una mano y acarició la parte afectada.
—Es diferente en mi caso —Ian respondió sin importancia
—No, y no me digas que es porque eres hombre y yo una mujer —negó con la cabeza mostrando su desacuerdo—. Yo solo quiero que todos se den cuenta en la empresa la clase de idiota que es Andrew, y demostrar que nunca le fui infiel mientras estuve con él —hizo una pausa—. También es necesario que sepan que cuando tú y...