«¡¿Qué mierda hace este hombre en mi casa?!», le preguntó a Ian en el instante en que Mark le comunicó que Andrew se encontró en el Hall del edificio esperando autorización para subir al ático.
En ese momento hizo caso a lo que los mayores decían:
«Jamás llegas a conocer a las personas, así vivan contigo cien años y en la misma casa».
A veces las personas tenían reacciones extrañas, se dijo Ian una vez más. Después de que Andrew le había hecho una denuncia por los cargos de agresión física. Se apareció en la sala de su casa, como si no hubiera pasado nada. ¿Cómo tenía el descaro de...