Después de haber sido engañada, Gia decide darle una oportunidad a Santino. Pero una vez más él usa la manipulación y la persuasión para presionarla a que acepte casarse con él. Algo que le hace dudar acerca de sus verdaderos sentimientos, y buenas intenciones.
La incertidumbre de no saber como actuar, hace que en la noche de bodas ella se marche, dejando a Santino un tanto confundido por su actitud, y también dudando del amor que Gia dice sentir por él. Por tal motivo, le deja espacio para que aclare un poco sus sentimientos.
Durante el tiempo que estuvo fuera, Gia acepta que está completamente enamorada de su esposo. Pero...