Narra Katia
— ¿Entonces a que vienes sino es a lastimarme? —pregunto confusa.
De pronto me levanto rápidamente donde me encontraba sentado a su lado y me alejo de él. A pesar de sus palabras no puedo confiar en alguien o lo que sea que recién acabo de conocer y peor aún sin saber lo que puede llegar a sucederme.
— ¿Qué te sucedió? —le pregunto seria.
— ¿Qué es lo que me acaba de suceder? —me pregunta confuso.
—Moriste —le digo ruda.
— ¿Porque estoy hablando contigo si es que morí? —me pregunta un poco irónico.
—Porque te acabo de revivir —le digo bien la manera irónica—
—No debiste...