Narra Katia
En mi mente resuenan las palabras que me ha contado mi abuela al respecto de las criaturas ancestrales que se encontraban en ese lugar de la casa, ¿Qué habrá hecho referencia con criaturas ancestrales?, no entiendo porque no me dijo a lo que se refería, igual ya preguntaré en el pueblo respecto a esa situación que no me quiso seguir contándome, prefiero no volver a preguntar quizás es un tema un poco delicado para ella y sinceramente no quiero complicarlo es una mujer grande y no pretendo estar con esos rodeos con ellos.
Me detengo a pensar unos momentos más en mi nueva casa y una enorme sonrisa se plasma en mi rostro al recordar que tengo una casa en dónde puedo parar a vivir y que próximamente esa casa va a ser mía.
En un movimiento rápido agarró el teléfono que la había dejado sobre el sillón a un costado de mí y marco unos números en mi teléfono espero unos tonos de llamadas y me atienden del otro lado.
— ¿Hija? — me dice mi madre en tono de pregunta.
—Sí mamá soy yo, disculpa por la hora —le digo en tono de disculpas.
—No te preocupes hija aun no estábamos dormidos, dime ¿qué es lo que sucede? ¿quieres que te vayamos a buscar?
—No, gracias solo te quería contar algo bastante lindo —le digo entre lágrimas.
—Ya lo sé hija tu abuela te ha llamado y te ha contado sobre tu nueva casa. Felicidades mi querida doctora ahora puedes disfrutar de una casa qué es totalmente tuya y es lo mejor que te puede pasar hija quizás ahora convendría quedarte a vivir por un tiempo hasta que puedas establecerte con tu sueldo y si y después quieres puedes hacer lo que quieras con ella independientemente de lo que te podamos aconsejar nosotros como tus padres, ahora ya eres una adulta y decides por ti misma como siempre lo ha sido
—Lo sé madre —le digo en un tono tranquilo— estoy muy emocionada con respecto a mi nueva casa mañana a primera hora iré para ahí —le digo muy emocionada.
—Bueno hija está bien, pero necesitas la llave en la mañana te pasaré a recoger por la casa Nef y te llevaré hasta la casa de mi madre para buscar la llave de tu nuevo hogar y de ahí te llevaré para tu casa.
—Bueno madre, pero primero voy a tener que pasar a buscar algo de comida y artículos de limpieza para poner a punto la casa.
—No, no hace falta hija lo que si podemos ir a comprar es comestibles para que tengas para comenzar tu mes.
— ¿Cómo así no madre? antes de irme a vivir tengo que limpiar la casa no se hace cuánto tiempo está deshabitada.
—No te preocupes hija —me dijo en un tono tranquilizador —esta mañana ya mandé a alguien para que pueda realizar el aseo en tu nueva casa así que tú no debes preocuparte por la limpieza
— ¿Entonces para que iremos a buscar la llave en la de la abuela si tú la tienes? —le digo confusa.
—Porque tu abuela quiere darle la llave personalmente, yo tengo un juego de llaves, pero ella me pidió que te lleve hasta su casa para que ella misma te la de ¿entiendes hija? —me dice en un tono de obviedad.
—Ah claro, está bien madre, si entiendo, bueno ¿pasaremos en la mañana? ¿En qué horario? Así me alisto para quedar en condiciones, así no hacemos esperar a la abuela
—No lo sé hija, duerme un poco más, son tus minis vacaciones, es el primer día en que puedes descansar de todo.
Mi madre tiene mucha razón en lo que dice, después de tanto estudio y horas de practica lo que mejor me vendría es dormir hasta el anochecer del otro día, pero sin embargo nunca podía dormir más de las 7 am
—Bueno madre, llámame cuando estés en camino así me alisto mañana ¿Okei?
—Si Kat, yo llamare a la abuela mañana y le diré que estamos en camino, buenas noches amor —me dice.
Me quedo un instante sumergida en mis pensamientos y respondo
— ¡Espera madre! —le digo antes de que corte la llamada— o sea que tu sabías al respecto de la nueva casa —le pregunto intrigada.
—Claro que sabíamos hija —me dice en un tono exaltado— tu abuela ya nos habló y nos dijo anteriormente lo que estaba planeando hacer junto con el abuelo.
— ¿Cómo no me contaste? —le digo en un tono irónico levantando las manos.
— ¡Ay hija! ¿cómo quieres que te demos la sorpresa que tus abuelos te quería dar? —me responde cortante.
—Sí tienes razón, pero estaba muy preocupada al no saber a dónde me iba a quedar a vivir Neferet me brindó su casa, pero sinceramente me encontraba incómoda para poder aceptar su oferta.
—Así que te agradezco a ti, a papá, a los abuelos y a mi hermano por esta gran oportunidad nuevamente —digo con sollozos— de poder forjar mi destino, mañana en la tarde ya en mi nuevo hogar me pondré en mi computadora portátil a buscar un trabajo, desde la facultad ya nos han promocionado como graduados y no han validado las pasantías ya para ir a trabajar directamente en hospitales —le digo en un tono de alegría
—Me parece muy bien Katia lo que haces con respecto a tu primer trabajo y con respecto a tu casa, recuerda que debes abonar tu matrícula por favor, no te olvides todos los meses de abonar la cuota de eso, sino se te va a vencer y no vas a poder hacer recetas ni medicar a la gente ¿si hija? ¿lo vas a recordar siempre?
—Sí madre lo recordaré siempre —le respondo revoleando los ojos hasta dejarlos en blanco.
—Bueno hija te voy dejando, me iré a bañar.
—No espera madre, quiero preguntarte algo me pareció muy extraño hace rato cuando hablé con la abuela me comentó sobre unas criaturas ancestrales que en se encontraban a las afueras de la ciudad donde se ubica la casa, le pregunté varias veces a qué hacía referencia con lo que me contaba, pero no me quiso responder, solo me dijo que...espera me olvide lo que me dijo —mi laguna mental a veces me ataca cuando menos lo requiero.
— ¡Ah!, si espera recordé, lo que me había dicho—le mencioné con alegría.
— ¿Qué fue lo que te dijo hija?
—Me dijo que en las noches de luna llena me quedé en casa que no salga por nada del mundo y que cierre muy bien las puertas y las ventanas y también agregó al final de la conversación, que me va a enseñar a hacerle unas ruinas —le dije en un tono temeroso —me está asustando la abuela ¿tú sabes madre algo al respecto sobre esto que me dijo la abuela? Mi madre se quedó unos instantes pensando y luego me responde
—No hija no sé a lo que hace referencia tu abuela, pero mañana podríamos llamarla y preguntarle si quieres, o mejor aun cuando vayamos a retirar la llave le preguntas, ahora es muy tarde para volver a llamar a la abu, ella ya debe estar durmiendo con el abuelo, será mejor no molestarlos son personas grandes —me dice en un tono seguro
—Sí claro mañana la llamaremos y le preguntaremos sobre eso que me quedo una gran duda — le respondo un poco más tranquila.
—Bueno madre me iré a ver una película con Neferet.
—Está bien hija yo me iré a bañar y luego nos iremos a dormir con tu padre te mando un beso muy grande y hazle recuerdo por favor a la señora Marley que no se olvide que tu hermano va a estar yendo a vivir ahí dentro de dos semanas.
—Si madre no me olvidaré de eso quédate tranquilo adiós —le digo cortando la llamada.
Me quedo unos minutos viendo el televisor, pero en realidad no veía nada.
— ¿Ya decidiste la película Kat? te escuchaba hablando desde la cocina se escucha todo —me exclamó dejando sobre la mesa el balde de pochoclos y las bebidas junto con unas servilletas y cosas dulces, golosinas.
—Sí, sí, estaba hablando con mi madre, le estaba preguntando un par de cosas —le digo queriendo desviar la conversación.
—Ahora quiero contarte algo muy importante Net —le digo muy ansiosa, no pude decirle anteriormente por el acto de graduación.
—Sí claro dime —me dijo mirándome con cara de intriga— alégrate mucha amiga porque ahora tengo casa —le menciono gritando y saltando de alegría, ella me acompañó con el mismo gesto
—Querrás decir tenemos casa —nos reímos al unísono nos abrazamos muy fuerte.
—Cuéntame Kat ¿cómo fue que esa casa llego a tus manos? Estoy ansiosa por saberlo —me dice con un enorme gesto de alegría.