Narra Katia
Nos encontramos solo en la sala principal de la casa de Nazaret nos miramos fijamente y comenzamos a charlar.
Sus ojos me tienen hipnotizada y su gran sonrisa es tan preciosa qué no puedo dejar de pensar en cada instante en este precioso hombre que tenía frente de mí, espero que pueda comprender que aún no estoy preparada para lo que él quiere hacer conmigo, agradecería demasiado sí no sé molestara conmigo y decida seguir viéndome la cita todavía no ha terminado y me encantaría volverlo a ver de nuevo.
— ¿Así que Ben es tu hermano? —me dice sacándome de mis hermosos pensamientos con respecto a él....