Narra Katia
Al ingresar pido unas delicias de esa panadería ya que no sé lo que le puede llegar a gustar a Mayra, pido un café y me siento en una de sus elegantes mesa en la parte interior del negocio, decido llamar a mamá.
Unos instantes más tarde ella me atiende.
— ¿Hija? —me pregunta.
—Hola madre buenos días —le digo contenta.
— ¿Cómo éstas preciosa?, esperamos tu llamado anoche para saber si tu amiga dormiría contigo en tu nueva casa —me dice intrigada.
—No te preocupes madre, he dormido sola ya que al terminar de limpiar y acomodar lo que faltaba se hizo muy tarde para llamar a...