Narra Katia
—Oh muchas gracias —digo contenta — ¿cómo puedo retribuir semejante gesto? —mi pregunta es muy inocente.
—No se haga drama, esperamos tanto tiempo por un servicio como el que usted brinda que lo que menos podemos hacer es que se sienta cómoda, no debe hacer ni darnos nada —dice atento.
— ¿De verdad? —pregunto serio.
—Quizás una cena una noche de esta no estaría mal así puedo comentarle sobre el hospital —dice serio.
—Oh está bien, claro —digo.
—Avisaré al resto del personal administrativo así pueden venir a la cena —añade.
Ahora me deja con más tranquilidad de que no vamos a estar solos en esa cena, me...