Cierro la puerta del coche de Matt de un portazo y me cruzo de brazos furiosa. Me he
puesto los lentes de sol en un intento de escudo para no verlo. Sí, es algo absurdo pero
bueno. Otra cosa no se me ocurrió para viajar con él cinco malditas horas.
Matt es un hombre que a veces puede amanecer frío y distante. Luego es el tipo más
divertido del mundo con sus respuestas irónicas y sarcásticas.
Y hoy está en ese estado; se burla de mí.
Eso no me hace gracia, me indignaba. Él me dejó y ahora actúa como si nada.
Realmente es horrible cuando alguien es capaz de...