Mía entraba a la Universidad extrañada, un par de meses atrás soñaba con amar a un hombre y ahora no solo tenía un novio lycan, sino que además sospechaba estaba emabarazada. Seila pareció notar que Mía estaba distraida.
-¿Qué se siente al estar de vuelta? -preguntó Seila.
-La verdad es que todo resulta bastante extraño -admitió Mía-. Pero estoy
contenta de estar aquí.
-Y yo estoy contenta de que hayas regresado.
Sonrió un poco al decirlo, y entró en la habitación.
-Y ahora ¿cuál es el plan? -preguntó Mía-. ¿Tenías algo planeado, aparte
de encontrarme?
-En realidad, no. -Seila se apoyó en la pared, al lado del ropero-. En cierto...